FILOSOFÍA PRESOCRÁTICA
Introducción
SOBRE EL NACIMIENTO DE LA FILOSOFÍA EN GRECIA

La filosofía presocrática se desarrolla a lo largo de dos siglos ( VI-V a de Cristo). En esta introducción vamos a intentar aclarar las razones que nos explican el porque la filosofía nace en Grecia (y no en otro lugar) y, porque, dentro de Grecia, en las colonias.

- En relación con la primera cuestión, es decir, porque nace la filosofía en Grecia, es importante señalar lo siguiente: durante los siglos VI-V antes de cristo se producen,  a nivel general, en el planeta una serie de acontecimientos que parecen afectar simultaneamente a diferentes culturas: Lao-Tse y Confucio en China; Buda en la India; Zoroastro en Persia; Jeremías, Daniel y Ezequiel en Israel. La aparición simultanea de esta serie de acontecimientos llevó al filósofo alemán,  Jaspers (1833-1969), a  hablar de tiempo-eje. Según este filósofo, se habría producido en estas fechas una especie de crisis de la humanidad mediante la cual ésta despegaría de una vida eminentemente natural y cuasimágica, para poner el pie en una vida universal y más humana. Según este autor, se habría producido en la humanidad una especie de sacudida mística y espiritual. Aunque estas conclusiones de Jaspers sean criticables, lo curioso es el hecho de la simultaneidad de acontecimientos que, sin duda, tuvieron una gran significación histórica.
Ahora bien, ¿qué papel juega en todo esto la Filosofía? La filosofía presocrática sería la manifestación griega del tipo de acontecimientos que Jaspers sitúa dentro del tiempo-eje. Los filósofos presocráticos son los contemporaneos de Buda, Zoroastro y los Profetas. Los presocráticos son los profetas del círculo cultural helénico. Lo que sucede es que la crisis que su filosofía motiva, tanto en Grecia como en el conjunto la humanidad, es de un signo enteramente peculiar y muy distinto al presente en otras areas culturales en dónde la crisis tiene más una dimensión mística que racional.

- ¿Por qué la filosofía occidental, que nace en Grecia lo hace en la periferia, es decir, en las colonias?
La filosofía presocrática es el resultado de un nuevo racionalismo que surge con el fenómeno de las colonizaciones. Los temas, que la nueva  realidad plantea, necesitan de nuevas respuestas que los grandes mitos ya no son capaces de dar. Es curioso notar que al mismo tiempo que se va produciendo este hecho en las colonias, en el continente (Atenas, Esparta) subsisten las tradiciones más arcaicas. Esto explica el por qué la filosofía presocrática (es decir, la filosofía occidental) se desarrolle en la periferia de Grecia,  es decir, en las franjas que sucesivamente flanquearon a la Grecia continental, es decir, Asia Menor (Mileto, Samos, Efeso, Clazómene) y la Magna Grecia (Crotona, Elea, Siracusa, Agrigento).
Para que la filosofía entre en Atenas tenemos que esperar a la victoria de Salamina (480 a de Cristo) de los griegos sobre los persas. A partir de entonces, Atenas, se convertirá en el centro del helenismo y los sabios-filósofos, que viven en las colonias, acudirán a Atenas a mostrar sus nuevos conocimientos. Eso sucederá, por ejemplo, con Anaxágoras o Protágoras.  Esos nuevos conocimientos serán claramente asumidos por una nueva generación  (Sócrates, Platón, Aristóteles) que convertirá la filosofía en una disciplina definitivamente racional.

DEL MITO AL LOGOS

El nacimiento de la filosofía en Grecia plantea una serie de interrogantes que es necesario ir desentrañando. Anteriormente hemos descrito las razones que nos permiten entender porque la filosofía nació en Grecia y no en otro lugar. Pues bien ahora nos tocaria analizar el aspecto siguiente: ¿dónde estarían las diferencias existentes entre el pensamiento, que nace ahora (filosofía), y las formas de pensar anteriores? Porque si afirmamos que ahora es cuando nace la filosofía, estamos dando por sentado que antes no existía.
-El problema es que nos encontramos con que  las preguntas que se hacían personajes como Homero o Hesíodo, representantes típicos del pensar pre-filosófico griego, no son diferentes a las que se harán personajes, a los filósofos, como, por ejemplo, Tales de Mileto o Anaxímenes. Y es que todos se preguntarán acerca el principio (arjé) u origen de la realidad. En este contexto, Homero dirá que Océano; Hesíodo que es el caos. Por su parte, Tales de Mileto cree que es el agua y Anaximandro el apeiron. 
Pues bien, a la luz de estos hechos:
¿Por qué situar a unos como filósofos y a otros como representantes de un pensar no- filosófico?

Para responder a estas cuestiones habría que tener en cuenta lo siguiente:

-La separación entre un momento (no-filosofico) y otro (filosófico) no es radical.
-La filosofía presocrática mantiene una diferente posición intelectual no tanto ante las preguntas (que suelen ser las mismas) sino ante las respuestas (que suelen parecerse, pero en donde existe un nueva actitud intelectual)
-La separación entre los dos momentos (filosófico y no-filosófico) no es algo radical. Y es que, como dice Kirk-Raven,  en muchos aspectos, las opiniones que mantienen unos y otros podrían calificarse, sin violentar a la imaginación, de filosóficas.
-Lo que les diferencia, sin embargo, es que los denominados primeros filósofos abandonan las formas mitopoyéticas de pensamiento asi como explicaciones basadas en las formas antropomórficas de los dioses, e intentan explicar el mundo visible en términos de constitutivos visibles
- Lo que realmente cambia con la filosofía presocrática no son las preguntas que realizan. Muchas veces tampoco cambian las respuestas ya que tienen un gran parecido con las realizadas por generaciones anteriores.
Lo que realmente es novedoso es la nueva  actitud intelectual que se manifiesta ante los mismos problemas.
-En el mundo del mito las fuerzas naturales (agua, viento...) son personificadas y divinizadas. Se trata de dioses personales cuya presencia influye en el curso de los acontecimientos. Todo ello implica que a los fenómenos y sucesos del universo se les hacen depender de la voluntad arbitraria de los dioses. Y lo que es evidente es que, dentro de estos parametros, sería imposible que pudiera surgir la ciencia: ¿cómo intentar descubrir leyes naturales si partimos de la base de que todo lo que sucede en la naturaleza es fruto del capricho y la arbitrariedad de los dioses?
-Con los filósofos presocráticos asistimos a un cambio de actitud ante las grandes preguntas que los hombres de los siglos VII -VI antes de Cristo se hacían sobre el origen del cosmos. Por un lado, se prescindirá del caracter divino de las fuerzas naturales (en este contexto, no debemos dejarnos engañar por los nombres que utilizan) y esas fuerzas se analizarán tal como aparecen aunque con la intención de descubrir lo que realmente son. Una nueva actitud intelectual que les dice que la naturaleza se rige por sus propias leyes.  Debemos estudiarlas, describirlas y analizarlas con el objeto de descubrir su auténtica naturaleza (esencia).

Pues bien, esta nueva forma de racionalidad suele describirse como el paso del mito al logos.

Con los filósofos presocráticos (aún siendo partidarios de un conocimiento basado en la observación) es la razón la que nos puede mostrar lo esencial de las cosas y son los sentidos los que se quedan con lo aparente. Debemos utilizar la razón para superar las apariencias y llegar al descubrimiento del principio o principios últimos que sustenta la realidad.
Es cierto que tanto Homero como Hesíodo (representantes máximos del pensamiento mítico o prefilosósico en Grecia) tambien hablan del principio originario de las cosas. Sin embargo, la actitud es muy distinta. Para el pensamiento mítico lo importante es descubrir el principio original de donde procecen los dioses y defender el carácter divinizado de los fenómenos naturales.
Por su parte, los filósofos presocráticos mantienen una actitud diferente: la naturaleza se encuentra exenta de toda dimensión divina.
El nacimiento de la filosofía  implica que, en sus inicios, ésta surge como algo opuesta al mito, a la religión, a los dioses.

El problema de la naturaleza
La filosofía presocrática está dominada por el problema cosmológico hasta los sofistas. No excluye al hombre de sus consideraciones; pero ve en él solamente una parte o un elemento de la naturaleza y no el centro de un problema específico.
La palabra naturaleza (physis) implica movimiento y actividad. Ahora bien, el movimiento de la naturaleza es algo intrínseco y propio del ser natural. Es este un rasgo que, según los griegos, marcaría una clara diferencia entre los seres naturales y los seres artificiales. Esa concepción intrínseca de la actividad natural es lo que explicaría el por qué los griegos conciben la naturaleza como una especie de organismo viviente (hilozoismo).
La Fhysis o naturaleza, a pesar de ser algo cambiante, es sinónimo de esencia, y, en este sentido, es algo permanente.  Es necesario  la utilización del logos como instrumento que nos ayuda a descubrir y analizar la naturaleza de las cosas.
En los filósofos presocráticos la pregunta por la naturaleza es, también, una pregunta sobre el principio o principios últimos de las cosas. En este sentido, tal principio o principios últimos, serían la naturaleza de las cosas en el sentido siguiente:

ESCUELAS
Los presocráticos pueden dividirse en dos grupos:

  1. los partidarios del monismo : Mientras que los primeros filósofos pueden ser considerados monistas puesto que buscaron el arché en un solo elemento (excepto los pitagóricos claramente dualistas) Escuela de Jonia (Tales, Anaximandro, y Anaxímenes, y Heráclito) y la de Elea (Pitágoras y Parménides)
  2. Y los cercanos al pluralismo: los que siguieron son considerados pluralistas dado que ya no buscarían un solo elemento (que al transformarse da lugar a todo) sino una multiplicidad de éstos que al combinarse entre sí dan origen a un universo múltiple y móvil.

 

MONISTAS

 Los filósofos de Jonia:
TALES DE MILETO (624-546 aprox.)
Entre los principales filósofos presocráticos se encuentra tales de Mileto, contemporáneo de Solón y de Creso, su “florecimiento” se sitúa hacia el año 585 antes de cristo.Sostiene que el arche es el agua, que a través de distintos procesos de condensación y rarificación produce ola multiplicidad.
Tales fue político, astrónomo, matemático y físico además de filósofo. De su fama de sabio continuamente absorto en la especulación da testimonio la anécdota referida por Platón, de que observando el cielo se cayó en un pozo, cosa que provocó la risa de una sirvienta tracia.

'No el hombre sino el agua, es la realidad de las cosas", Tales de Mileto

Como señalara Nietzsche que el paso de Tales fue fundamental puesto que marcó un punto de inflexión a partir del cual se comenzaba a creer en la naturaleza en cuanto al menos, se creía en la naturaleza del agua. "Como matemático y como astrónomo, era hóstil a todo lo mítico y alegórico, y si llegó hasta la pura abstracción de 'todo es uno' y formuló una expresión fúsica, se constituyó en una excepción entre los griegos de su tiempo" F. Nietzsche, La filosofía en la época trágica de los griegos (1932)
Aristóteles dice claramente que para Tales, el agua es el principio (arché) de todas las cosas, aunque poco se sabe lo que quiso decir Tales en realidad. Podría pensarse que se refería a que todas las cosas están compuestas por agua o que la tierra procede del agua y que sobre el agua flota.
Posiblemente, éstas ideas tengan su origen en la mitología egipcia y babilónica y que además, se base en la observación.
Otra de las famosas afirmaciones de tales es que todas las cosas 'están llenas de dioses', la interpretación más difundida al respecto es que esta physis, que es el agua, está dotada de vida y movimento propios; por lo tanto, todo está vivo y animado.

ANAXIMANDRO DE MILETO (610-545 aprox.)
Conciudadano y contemporáneo de tales, nació en el 610. También fue político y astrónomo. Es el primer autor de escritos filosóficos de Grecia; su obra en prosa Acerca de la naturaleza señala una etapa notable e la especulación cosmológica entre los jonios.
Usó el nombre de principio para referirse a la sustancia única; y encontró tal principio no en el agua o en el aire o en otro elemento, sino en el infinito. Este principio infinito abraza y gobierna a todas las cosas; por su parte es inmortal e indestructible, y por lo tanto, divino. Probablemente el menos convencido del carácter racional del conocimiento, identifica el arche con algo indeterminado, al que denomina apeiron, algo que no podemos entender o conocer.
Se trata pues, de un elemento no empírico y por su carácter indefinido permite explicar mejor el origen de las cosas que a través de un elemento determinado.
Anaximandro, realiza un avance notable respecto a Tales
"El principio (arché) de todas las cosas es el ápeiron. Ahora bien, a partir de donde hay generación para las cosas, hacia allí se produce también la destrucción, según la necesidad; en efecto, pagan las culpas unas a otras y la reparación de la injusticia según el orden del tiempo." Anaximandro de Mileto, Fr. I
Se suele discutir si Anaximandro concibió la idea de  'inumerables mundos' sucesivos temporalmente. Pero lo más probable que la idea se refiera a que el ritmo de surgimento y desaparición se diese en el interior de un mismo mundo.
Hay quienes interpretan que Anaximandro quiso decir que toda existencia individual y todo devenir no son sino una usurpación, una injusticia que han de ser pagadas con la muerte. (En esta interpretación se observa cierto paralelo con jónico con doctrinas budistas). Pero probablemente, Anaximandro quería sugerir que del ápeiron comienzan a separarse sustancias opuestas entre sí y cuando una prevalece sobre la otra, se produce una reacción que restablece el equilibro. El ciclo de las estaciones ejemplificaría el concepto.
El ápeiron es 'inmortal e indestructible', es decir 'eterno y que no envejece'. Anaximandro, le atribuye pues, los caracteres que la mitología griega otrogaba a los dioses. De allí que se destaque respecto a Anaximandro el mérito de una cosmología que no depende de representaciones míticas.

ANAXIMENES DE MILETO (585-524)
Anaxímenes de Mileto, más joven que Anaximandro y quizá discípulo suyo, floreció hacia el 564. Al igual que tales, reconoce como principio una materia determinada que es el aira; pero a esta atribuye los caracteresdel principiode Anaximandro: la infinitud y el movimiento perpetuo.
Del aire nacen todas las cosas que hay, que fueron y que serán incluso los dioses y las cosas divinas. El aire es principio de movimiento y de toda mutación.

El aire se diferencia de distintas substancias en virtud de la rarefaccción y la condensación. Por la rarefacción se convierte en fuego; en cambio condensándose se converte en viento, luego en nube y aún más condensado, en agua, en tierra más tarde y finalmente, en piedra" Anaximenes según Teofrasto.
En efecto, Anaxímenes concibe al mundo como algo vivo.

Heráclito de Éfeso (544-484 aprox.)
La especulación de los jonios culmina en la doctrina de Heráclito.  Heráclito de Efeso perteneció a una familia noble de su ciudad, floreció hacia el 504 antes de cto. Es autor de una obra que después se conoció como “Acerca de la Naturaleza”.Parte del dinamismo y movimiento del Universo, movimiento que, sin embargo, según él, no nos lleva al caos, sino que está sometido a un orden, armonía o ley: la dialéctica. Esta es consecuencia del equilibrio que se produce entre la lucha de contrarios. La dialéctica es pues, según Heráclito, el arche explicativo del Universo, que representó mediante el fuego.
El punto de partida de Heráclito es la comprobación del incesante devenir de las cosas.
"Este mundo, el mismo para todos los seres, no lo ha creado ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que siempre fue, es y será fuego eternamente vivo, que se enciende con medida y se apaga con medida." Fr. 30
Siguiendo la tradición filosófica jónica, heráclitó ve en un elemento determinado, el arché del universo. En esté caso, el elemento es el fuego.
Para Heráclito, no solo las cosas individuales salen del fuego y vuelven a él sino que el mundo entero perece en el fuego para luego renacer. He aquí la imagen del "ciclo cósmico" la que ya fuera apuntada por Anaximandro, ésto es, la antigua idea griega del "eterno retorno" (que volverá a aparecer con Platón y los estoicos), así como también la idea de un "juicio" universal. Se observa al respecto, probablemente, ciertra influencia de la astronomía caldeo-babilónica.
Pero el aporte más trascendente de Heráclito, no es esta doctrina del fuego sino sus ideas respecto a la contradicción y el Lógos. Todo está pues en constante movimiento porque el mundo fluye permanentemente:
"No es posible descender dos veces al mismo río, tocar dos veces una substancia mortal en el mismo estado, sino que por el ímpetu y la velocidad de los cambios se dispersa  y nuevamente se reúne y viene y desaparece." Fr. 91
Heráclito no hace otra cosa que tomar como punto de partida un dato que proviene de la experiencia. Pretener que para Heráclito no existe más que el "devenir" y no el "ser", es algo que no es posible justificar a partir de sus textos.

La estructura contradictoria de la realidad

Heráclito lleva a un extremo la doctrina jónica de los opuestos: la contradicción y la disconria están en el origen de todas las cosas:
"La guerra es el padre y rey de todas las cosas" Fr. 53
Pero la contradicción, genera armonia.
"Aunque el Lógos es común, la mayoria vive como si poseyese su propia inteligencia. Aunque escuchan no entiende. A ellos se les aplica el proverbio: Presentes pero ausentes. El Lógos es eterno, no lo entiende los hombres al escucharlo por primera vez ni después de que lo han oído. Los que velan tiene un cosmos único y común; los que duermen retornan al suyo propio y particular" Fr.2,34,1,89
La contradicción engendra armonía porque hay una ley única que rige el universo, que todo lo unifica y orienta. En este sentido, la idea de Heráclito es muy audaz: afirmar que el Lógos o razón universal está también en el hombre constituyendo su propia razón. Aparece así una idea que se repetirá muchas veces a lo largo de la historia de la filosofía: el orden real coincide con el de la razón, una misma ley o razón, rige al mundo y a la mente humana.

 

 Filósofos de la Italia Meridional:

Pitagoras 

La vida de Pitágoras se encuentra envuelta en leyendas. Nació en Jonia en la Isla de Samos hacia el 572 a.C. donde aparentemente habría conocido a Anaximandro de Mileto. Según la tradición, se le atribuyen viajes a Egipto, Babilonia (donde conocería a Zoroastro fundador de la religión dualista persa – véase mitología_irani-) e incluso India.
La tiranía de Polícrates le hizo abandonar Samos, trasladándose a Italia y estableciéndose en Crotona. Allí funda una secta filosófica religiosa en donde hombres, mujeres y niños viven en comunidad de bienes, manteniendo un riguroso ascetismo y guardando secreto sobre las doctrinas profesadas.
Su influencia en Crotona es enorme y surgen varias leyendas: se considera a Pitágoras hijo de Apolo (véase mitología_grecorromana), se le atribuyen diferentes milagros, como que es capaz de recordar sus anteriores reencarnaciónes. La secta por su carácter secreto y aristocrático y por su influencia en la ciudad, se ganó la enemistad del pueblo y una revuelta popular expulsa a los pitagóricos.
Pitágoras debió refugiarse en Metapongo, donde murió poco después, probablemente en el 496. Más tarde, la secta consiguió volver y reestableció su influencia en las ciudades de Grecia Magna, hasta que el moviemiento democrático en la segundo mitad del siglo V las volvió a dispersar.
Resulta difícil de determinar qué doctrinas se remontan a Pitágoras mismo y cuáles a sus seguidores, puesto que estos tenían por costumbre atribuírselas a su maestro. Entre los pitagóricos más conocidos recordemos a: Alcmeón, Fiolao y Eurito.

La doctrina de Pitágoras 
Contenido místico-religioso

  1. La doctrina de la transmigración de las almas (en la que se observan notables similitudes con el orfismo) y en consecuencia, afirmación de que existe un parentesco entre todos los seres vivos, (parece que Pitagoras creyó en la posibilidad de reencarnarse en una planta y no solamente en animales); según esta doctrina, que Platón se apropió, el cuerpo es una cárcel para el alma, que la divinidad ha encerrado ahí como castigo. Mientras el alma se encuentra en el cuerpo, tiene necesidad del mismo, pues sólo por medio de éste puede sentir; pero cuando está fuera de él, vive una vida incorpórea en un mundo superior. El alma vuelve a esa vida, si se purifica durante la vida corpórea; en caso contrario, vuelve después de la muerte a la cadena de las transmigraciones; creencia en un eterno retorno de los mismos acontecimientos en ciclos cerrados. Además, los pitagóricos practicaban numerosas reglas de abstinencia (abstinencia de carne, que aparentemente se explicaría por el parentesco con otros seres vivos), Así como diversas normas rituales y morales.  
  2. Para los pitagóricos, la ciencia estaba estrechamente ligada a la mística.
  3. El número es el principio (arché) de todas las cosas 
  4. Aristóteles explica que esta doctrina se base en descubrimientos empíricos, por ejemplo, en el hecho de que los intervalos musicales que han entre las notas de la lira pueden expresarse numéricamente. Pero además, parece que los pitagóricos concibieron los números espacialmente, confundiendo el punto geométrico con la unidad aritmética. Las unidades tiene, pues, extensión espacial y pueden ser consideradas como el elemento material de las cosas. De esta forma, si las cosas se componen de números es porque se componen de agregaciones de unidades-puntos. Esta interpretación no hace sino corroborar algo conocido: los griegos tenían cierta dificultad para concebir cualquier realidad sin extensión espacial (Platón será quien primero conseguirá este logro, y luego será seguido por Aristóteles). Se considera ésta la interpretación más probable respecto a la que el número es el arché de todas las cosas.

El dualismo pitagórico 
El dualismo parece ser el rasgo más característico de la doctrina pitagórica .
Este dualismo no es sino una versión más de la doctrina de los opuestos que aparece en los filósofos jonios. La diferencia es que esta vez cobra la importancia de doctrina esencial y conduce a artificiosas elaboraciones como la lista de los diez pares de opuestos.
Implica también una doctrina de la armonía:
"En efecto, las cosas similares y afines entre sí no tienen ninguna necesidad de armonía, pero las que son disímiles y distintas tienen necesidad de ser reunidas por esta armonia, por la cual pueden reunirse en el cosmos. Pues la armonía es unidad de las mezclas y concordancia de las discordancias"Filolao, Fr. 6 y 10
Los diez pares de opuestos pitagóricos 
1. límite - ilimitado
2. impar - par
3. uno - múltiple
4. derecho - izquierdo
5. masculino - femenino
6. estático - en movimiento
7. recto - curvo
8. luz - oscuridad
9. bueno - malo
10. cuadrado - oblongo
Cosmología pitagórica 
Se reúnen en ella diversas doctrinas que convergen en una explicación global del cosmos. Abundan en general, afirmaciones de difícil interpretación.
Se dice pues, que primero existió la Unidad (entendida como "límite" o lo "limitado") rodeada por lo ilimitado. Luego, la unidad crece y se divide en dos; el vacío de lo ilimitado se introduce en medio y mantiene las dos partes separadas: de este modo, surgen el número 2 y la línea. Luego, se genera el número 3... y el triángulo (la figura plana más simple) y con el 4 del tetraedro (el sólido más simple)...
El mundo es descrito como un cosmos en armonía que resulta más inteligible y anticipa las doctrinas de Copérnico: el cosmos es una esfera en cuyo centro hay un fuego originario. A continuación, vienen los cuerpos celestes: la "anti-tierra" (agregada para completar el número de 10 planetas), la tierra, la luna, el sol, los cinco planetas y el cielo de las estrellas fijas. Una esfera de fuego envuelve este conjunto. El movimiento de las esferas celetes produce una maravillosa música, que los humanos no podemos oir por estar acostumbrados a ella desde nuestro nacimiento. Música y armonía que pueden ser traducidas en números... es la visión del universo de una escuela que supo conciliar mística y matemáticas.

 

 

 Parménides de Elea (540-470) 
"Pues bien, te diré, escucha con atención mi palabra, cuáles son los únicos caminos de investigación que se puede pensar uno: qué es y que no es posible ser, es el camino de la persuasión -acompaña, en efecto, a la verdad-; el otro, que no es y que es necesario no ser.
Te mostraré que este sendero es por completo inescrutable; no conocerás, en efecto, lo que no es (porque es innaccesible) ni lo mostrarás.
Pues lo mismo es el pensar y el ser pensado." Fr. 2-3
La escuela de Elea fue tradicionalmente atribuida a Jenofanes de Colofón, quien se habría instalado en Elea, tras emigrar de Italia. Allí, habría tenido como discípulos a Parménides y otros más. Pero se trata de información incierta, lo más probable es que el propio Parménides haya sido el fundador de la escuela.
Parménides vivió en Elea y participó en la redacción de las leyes de su ciudad. Y es posible que su iniciación a la filosofía haya sido a través de los pitagóricos.
Inspirado probablemente en la literatura oracular y mistérica, el poema con el cual comienza Parménides (citado al inicio de este post) da a entender que el contenido que le sigue debe considerarse “revelación” filosófica.
El núcleo fundamental del poema se divide en dos partes:
1. La vía de la verdad (en la que expone su propia doctrina filosófica)
2. La vía de la opinión (doxa), en la que utilizando algunos elementos –posiblemente de origen pitagórico- se expone una cosmología criticada como “engañosa”.
Parménides pretende pues, construir la vía de la verdad. Y así, deducirá que el Ser (“lo que es”) es ingénito e imperecedero; finito, contínuo y único; indivisible e inmóvil.
En efecto: el ser es imperecedero e ingendrado porque en caso contrario habría que suponer que procede del no-Ser y vuelve a él; pero el no-Ser es impensable e inexistente. Del mismo modo, el Ser es “uno”, ya que si hubiera otra cosa sería el no-Ser. Y también inmóvil, porque todo cambio sería hacia el no-Ser. E indivisible, puesto que el vacío que separaría a las partes sería equilvanete al no-Ser.
El giro abstracto de Parménides
Se trata un notable ejercicio de lógica, con lo que se marca una distancia respecto a los primeros filósofos jonios que hablaban de “los seres” buscando un arché de carácter concreto e incluso empírico.
La lógica de Parménides no resulta demasiado convincente dado que solo maneja dos conceptos opuestos: Ser y no-Ser. Cabe preguntarse entonces qué es lo que quería decir en realidad.
En primer lugar, puede interpretarse que el objetivo fue el de demoler la filosofía de sus predecesores, especialmente la escuela pitagórica. En esta línea, es posible entender la negación del vacío, el tiempo y la pluralidad. El cambio y el movimiento son considerados ilusorios. El ataca es puntual contra el dualismo pitagórico, admitiendo como atributos del Ser sólo a los atributos que figuran en la columna izquierda de la enumeración pitagórica (ver posts anteriores).
El Ser al que Parménides se refiere es la Realidad o, el Mundo. El mundo es algo limitado, compacto, inengendrado e imperecedero, excluyendo toda posibilidad de cambio y movimiento. Es como “una esfera bien redonda”, inmóvil y eterna.
Finalmente, se observa que de un modo explícito, se introduce la distinción entre verdad y apariencia (u opinión) y se otorga primacía a la razón (lo que se puede pensar) por encima de la apariencias sensibles y engañosas.
Tuvo dos discípulos, Zenón de Elea y Melisso de Samos que demostraron racionalmente la imposibilidad del movimiento mediante aporías, razonamientos de los cuales si admitimos los fundamentos tenemos que admitir las conclusiones.
De la unidad no puede surgir la pluralidad, porque supondría el paso del ser al no ser. A partir de Parménides los filósofos adoptan el pluralismo, es decir, admiten una pluralidad de realidades que existen desde siempre y que por lo tanto son eternas.

 


Zenón
Discípulo y amigo de Parménides, Zenón de Elea era veinticinco años más joven que él. Zenón intervino en la política de su ciudad natal. La obra de Zenón, era una especie de refuerzo de la argumentación de Parménides, dirigido contra quienes procuraban ponerla en ridículo aduciendo que, si la realidad es una, nos encuentran embrollados en muchas y ridículas contradicciones. El método de Zenón consistía en reducir al absurdo la tesis de los negadores de la unidad, consiguiendo así la confirmación de la tesis de Parménides; por ello Aristóteles llamó a Zenón el inventor de la dialéctica. En cambio, Hegel cree que la dialéctca de zenón es imperfecta, y la compara con la dialéctica kantiana de las antinomias; Zenón se habría servido de las antinomias para demostrar la falsedad de las apariencias sensibles, y Kant para afirmar la verdad por lo cual Zenón sería superior a Kant.


Meliso
Meliso de samos, también discípulo de Parménides, fue el general que destruyó la flota ateniense. Meliso defendía la doctrina de Parménides contra Empédocles y Leucipo. La prueba de su fundamental falsedad del conocimiento sensible, consiste según Meliso, en que éste nos atestigua al mismo tiempo la realidad de las cosas y su mutación. Pero si las cosas fuesen reales en su multiplicidad, no cambiarían; y, si cambian, no son reales. No existen, pues, cosas múltiples, sino sólo la unidad.

 

PLURALISTAS


Los últimos presocráticos 
Los presocráticos pueden dividirse en dos grupos: los partidarios del monismo y los cercanos al pluralismo.
Los pluralistas ya no buscarían un solo elemento (que al transformarse da lugar a todo) sino una multiplicidad de éstos que al combinarse entre sí dan origen a un universo múltiple y móvil.

EMPEDOCLÉS DE AGRIGENTO (Acragas) (495-435 aprox.) 
Para empédocles, la realidad es concebida como una esfera, lo cual sugiere que parte de la concepción de Parménides.
La esfera de Empédocles equivale al Ser de Parménides, aunque a diferencia de éste último, no niega el valor de las apariencias porque para él, hay movimiento y hay pluralidad de seres. Lo que hace es introducir dentro de la esfera a la variedad: en su interior se encuentran los cuatro elementos: agua, aire, fuego, tierra.
Podría decirse pues, que habiendose inspirado en Tales, Anaxímenes y Heráclito, agrega un tercer elemento (la tierra). Cada uno de estos elementos es eterno e imperecedero, pero al mezclarse entre sí dan lugar a la diversidad de seres y cambios que se observan en el mundo. La mezcla de los elementos es producido por dos fueras cósmicas: el amor y el odio. Son fuerzas que también se encuentran en el hombre y que al explicar en su lucha todo cuanto sucede, determinan la visión trágica que Empédocles tiene de la existencia:
Estos elementos no cesan nunca su continuo cambio. En ocasiones se unen bajo la influencia del Amor, y de este modo todo devinen lo Uno; otras veces se disgregan por la fuerza hostil del Odio (...)y tienen una vida inestable (...)
Este mismo combate de dos fuerzas se ve claramente en la masa de los miembros mortales. A veces, por efecto del amor, todos los miembros que posee el cuerpo se reúnen en unidad, en la cima de la vida floreciente. Pero otras veces, separados por el odio cruel, vagan por su lado a través de los escollos de la existencia." Fr. 17-20
Empedocles y su visión del hombre 
La teoría de los cuatro elementos que han de estar en armonía, permite elaborar una concepción de salud, que tendrá amplia repercusión en la medicina griega posterior.
Utilizando otros términos Empédocles considera al hombre un microcosmos, una suerte de mundo microcópico (dado que contiene los mismos elementos) y ello le permite formular una explicación de conocimiento por "simpatía": "lo semejante conoce a lo semejante". Así, las emanaciones que proceden de las cosas entran por los poros del cuerpo humano, yendo a encontrar lo semejante que en éste hay:

ANAXAGORAS DE CLAZOMENE (500-428 aprox.) 
Al igual que la de Empédocles, su filosofía, parte de los planteamientos de Parménides, llegando a una solución relativamente parecida. Ya que el “ser” no puede empezar ni parecer, y ya que lo “uno” ha de considerarse como inmutable, Anaxágoras –que admite la pluralidad y la movilidad, así como los cambios y transformaciones de la realidad- formula una teoría pluralista Todo lo que se produce y sucede es resultado de la mezcla de innumerables elementos.
Nada viene a la existencia ni es destruido sino que todo es resultado de la mezcla y la división Fr.17
Anaxágoras llama a esos elementos o principios con el nombre de “semillas”, las cuales son cualitativamente distintas e indefinidamente indivisibles. En todas las cosas hay semillas de todas las cosas, de tal manera que “todo está en todo”. Así se explica que cualquier cosa puede llegar a ser otra distinta, y que si una cosa es lo que es, es porque en ella predominan las semillas correspondientes: en el oro predominan las semillas del oro, pero están también todas las demás (cosa que es posible porque las semillas son minúsculas).
La pluralidad y los cambios (generación, corrupción, transformación) se explican por la mezcla y disgregación de las semillas. El mundo se origina por medio de un torbellino en el que se realizan las mezclas y separaciones progresivamente. Pero este movimiento del torbellino tenía que ser explicado, puesto que Parménides parecía haber demostrado que, de por sí, la Esfera permanece quieta e inmóvil: Anaxágoras se verá obligado a introducir un “principio de movimientos”, al que da el nombre de Nous (Espíritu, inteligencia). El Nous es algo separado de la masa de semillas y por ello nada lo limita, posee autonomía, conoce todo y tiene el máximo poder.

ATOMISTAS : LEUCIPO Y  DEMÓCRITO DE ABDERA (460-370 aprox.) 
El punto de partida es el atomismo.
Leucipo, aparentemente, pese a que hay quienes dudan de su existencia, habría sido el maestro de Demócrito. En esta línea se observa entonces que el planteamiento es similar al que aparece ya en Empédocles y Anaxágoras: salvar la apariencia del mundo, esto es su movimiento y pluralidad, salvar el valor de la experiencia sensible, pero sin dejar de respetar los principios del eleatismo. La solución buscada difiere en este caso en un solo aspecto: admitir el vació o "no ser" y negar todo tipo de fuerzas distintas en la materia.
 El mundo consta de infinitas partículas indivisibles (átomos) que son sólidas, llenas, inmutables, de modo tal que cada átomo posee las características atribuídas por Parménides al "ser".
Pero a diferencia de éste, para Demócrito, los átomos son infinitos en número. Por otra parte, los átomos carecen de caulidades sensibles y sólo se distinguen entre sí por la figura (A difiere de B), el orden (AB difiere de BA) y la posición (A difiere de Z).
Los átomos poseen moviento propio y espontáneo en todas direcciones y chocan entre sí. El choque puede tener consecuencias diversas: o bien rebotan y se separan, o bien, se "enganchan" entre sí, gracias a sus figuras diversas. Se producen entonces torbellinos de átomos que originan mundos infinitos, engendrados y perecederos.
Los átomos explican de esta forma la multiplicidad de los seres, el movimiento y la generación- destrucción. Pero se necesita un segundo principio: el vacio (o el no-ser). El vacío es lo que explica la multiplicidad, ya que es lo que separa a los átomos; y explica el movimiento, porque si no hay vacío no puede haber ni choques ni desplazamientos.

 

Los sofistas y Sócrates

Los sofistas 

La ley (nómoi) y la naturaleza (physis):
Con la democracia, el esplendor económico y cultural y el predominio político en Grecia (Esparta es la única rival), la situación en Atenas genera nuevos problemas: la democracia, la libertad y la ley.
La ley, único soberano permanente, puesto que las magistraturas son dispersas y efímeras, será el centro de la mayoría de las discusiones. En épocas anteriores, las leyes no escritas (thesmoi) se consideraban de origen divino en contraposición con las nómoi, o leyes humanas, escritas. Ahora el valor de la ley, como fundamento de la democracia y unica barrera frente al individualismo y la ambición de poder será discutido y examinado en profundidad.
Los sofistas considerarán que las nómoi son meremente convencionales y que dado que cada pueblo tiene las propias, carecen de valor absoluto, lo cual contraponen al caracter universarl y permanente de la naturalezas. Esta contraposición entre ley y naturaleza se convierte en el gran tema.

 De sabios a tramposos 
La palabra "sofista" (sophistés) fue, al principio, un sinónimo de "sabio" (sophós), Heródoto por ejemplo, la usaría para referirse a Solón y a Pitágoras. Solo más tarde adqueriría a través de los diálogos platónicos el sentido peyorativo de hábil engañador.
Los sofistas, no formaron escuela, ni tampoco defendieron una doctrina de rasgos comunes. No obstante, es posible puntualizar algunas coincidencias entre ellos:
a. Representan un notable giro filosófico como consecuencia de las nuevas necesidades intelectuales planteadas por la democracia. Se centraron así en problemas de índole práctica como la política, la moral, la religión, la educación, el lenguaje, etc.
b. Adoptan una actitud relativista y escéptica. Esto se refleja en el abandono de la physis... ¿para que seguir discutiendo sobre aquello que nunca se llegará a conocer en términos de verdad?. Pero además, se muestran relativistas en relación a los problemas humanos ya que observan que distintos pueblos poseen leyes y costumbres diferentes.
c. No representan un conjunto sistemático de pensadores ni tampoco buscan principios universales para operar de modo deductivo al estilo de Parménides.
d. Han tenido enorme influencia en la vida ateniense. Pusieron en tela de juicio la pólis en su sentido tradicional, realizando una labor crítica de las instituciones e impulsando nuevas ideas. Estas ideas (y los instrumentos enseñados por los sofistas, la oratoria y el arte de la discusión) se prestaban a todo tipo de manipulaciones por los ambiciosos de la época. La figura del sofista, aparece en consecuencia, con notable ambigüedad.

 PROTAGORAS (481-401 aprox.)  
"El hombre es la medida de todas las cosas"Fr.1
Aunque suele discutirse la interpretación a este memorable fragmento, parece indicar que Protágoras defendía un relativismo de las cualidades sensibles y de los valores.
Lo más probable es que, en su contexto, Protágoras entendiese "hombre" en sentido colectivo, lo cual sugiere un relativismo de tipo cultural: cada pueblo posee costumbres y leyes diversas y considera que las propias son las mejores. La ley, no es algo dado por la naturaleza sino pensado por los legisladores.
En el famoso "mito de Prometeo" que aparece en el diálogo de Platón dedicado a este sofista, defiende Protágoras el valor de la cultura como aquello que diferencia al hombre del animal: sólo gracias a ella puede el hombre subsistir, siendo como es un animal desvalido. Pero además, necesita el sentido de la justicia y la virtud política, sin las cuales la estabilidad de la ciudad sería imposible.

 

 

 GORGIAS (483-375 aprox.) 
Aparentemente, Gorgias había sido discípulo de Empédocles y quizá para defender a su maestro de los ataques de Zenón escribió un tratado Acerca de la naturaleza o del no-ente, en que se afirma que:
1. Nada existe
2. Si existiera algo, no podría ser conocido.
3. Si pudiera ser conocido, no podría ser explicado ni comunicado a los demás.
Esto bien podría ser tenido por Nihilismo absoluto pero más presumiblemente por la intención de llevar al absurdo la filosofía de Zenón. En efecto, con gran habilidad, Gorgias intenta demostrar la coincidencia entre el ser, el pensar y la palabra destruyendo el principio fundamental de dicha escuela: identidad entre el ser y el pensar.
Como fuere, Gorgias renunció al conocimiento objetivo y se despidió de la filosofía para dedicarse a la oratoria.

Sócrates

Nacido por el año 470 A. C., Su vida fue filosofar y enseñar. Pero no le interesaron las preguntas sobre la physis que habían interesado primordialmente a Anaxágoras y a los filósofos anteriores porque su preocupación era la conducta degradada de sus conciudadanos; en consecuencia, enfocó su curiosidad intelectual en el ser humano y en su capacidad de conocer la verdad.
Contemporáneo de los sofistas, muchos creyeron que era un sofista más, pero era exactamente lo contrario. Nunca intervino en la política. No pronunciaba discursos. No escribió nada. Según él, nunca fue maestro de nadie. Simplemente se dedicaba a conversar con quien quería conversar con él; creía que la sabiduría se adquiere en el intercambio vivo de la conversación, haciéndose preguntas y buscando juntos respuestas. Así y sólo así enseñó a pensar, a buscar la verdad y a saber que es posible alcanzarla. A diferencia de los sofistas, no cobraba por sus enseñanzas.

La areté es conocimiento
Como los sofistas, hablaba y enseñaba sobre la areté, pero mientras los sofistas decían que no podemos conocer nada Sócrates enseñaba que la areté era conocimiento. Si el zapatero quería ser buen zapatero (tener la areté del zapatero) debía conocer primero qué es un zapato, para qué se usa, cuál es su fin, el propósito que tiene el hombre cuando lo usa; conocido esto, hay que pensar qué forma debe tener el zapato y de qué materiales debe estar hecho; conocido esto, hay que pensar cuál es el mejor método de fabricarlo, qué habilidades hay que desarrollar para hacerlo bien. Cuando se tienen todos estos conocimientos y se han conseguido las habilidades requeridas, se tiene la areté del zapatero. Hoy decimos que tal persona "entiende de zapatería" o "entiende de electricidad" y lo que está en nuestras mentes es lo que estaba en la de Sócrates cuando enseñaba que la areté era conocimiento.
Con el ejemplo de los oficios útiles y cotidianos (en el diálogo Gorgias de Platón se dice que Sócrates "siempre está hablando de zapateros, bataneros, cocineros y médicos") enseñaba que la areté de cualquier actividad o posición comienza por conocer su fin, su propósito.
Ahora bien, si se trata de la areté de todo hombre –de la que pretendían ser maestros los sofistas– Sócrates insistía que había que comenzar por el conocimiento del fin o propósito del hombre –no como general o político o panadero– sino simplemente como hombre, e invitaba a los que conversaban con él a pensar juntos cuál es el objeto del ser humano.
Tan convencido estaba Sócrates de que la areté era conocimiento que le parecía evidente que si los hombres llegaban a entender qué era el bien o lo justo escogerían el bien y lo justo. Nadie escogería conscientemente el mal. Los que escogen el mal lo hacen por ignorancia. Si un panadero hace mal pan es porque no sabe hacer pan y no porque quiere hacer mal pan. (Intelectualismo moral)

 

El método para alcanzar la verdad

¿Cómo dar con el sentido verdadero de sabiduría, de justicia, de bondad?
La Mayéutica:

- El primer paso era reconocer la propia ignorancia. Repetía en sus conversaciones que no sabía nada, pero que era más sabio que los demás porque estaba consciente de su ignorancia mientras los otros creían saber. Quien cree saber no se esfuerza en buscar la verdad. El primer paso hacia la verdad es barrer de la mente los prejuicios, las ideas incompletas, los errores que generalmente llenan las cabezas de la gente y no dan lugar a la verdad. Hecha la limpieza, el camino queda abierto.
- ¿Cómo se avanza ahora? De lo particular a lo universal. Si se está hablando de justicia y se quiere saber qué es justicia, la primera etapa de la averiguación consiste en recoger ejemplos de casos particulares en los que los presentes concuerdan en afirmar que allí se obró con justicia. La segunda etapa es examinar estos casos particulares, compararlos entre sí, ver sus diferencias, ver sus cosas comunes, hasta ir dando con la cualidad –común a todos– que nos hace afirmar que en cada uno de esos casos hubo justicia. Esa cualidad común es la esencia de la justicia, su definición. Ha sido abstraída de los casos particulares por la mente humana y gracias a un poder que sólo la mente humana posee.
En los Diálogos de Platón tenemos abundantes ejemplos de cómo Sócrates se valía de este método para ir dando con la esencia de otras virtudes.
Aristóteles afirma en su Metafísica: "Dos cosas hay que atribuir con justicia a Sócrates: el argumento inductivo y la definición general." La palabra griega "inducir" dice "guiar hacia". El pensamiento inductivo guía a la mente de los casos particulares a la definición común.
Así, buscando la verdad moral y siendo exigente con sus procedimientos, Sócrates inicia la filosofía del conocimiento: el objeto del filosofar es también el saber mismo. Tratar de asegurar que se está dando con la verdad.