Contextualización

Vida y obra de Descartes

       Renato Descartes nació en 1596 en La Haya, en la provincia francesa de La Turena.

A los 10 años, en 1606, ingresó en el Colegio de la Flèche, que estaba dirigido por los jesuitas. En él se impartía una formación mucho más moderna que en La Sorbona y en las Universidades tradicionales. Se daba especial importancia a las matemáticas, no sólo teóricas, sino también prácticas, pues se explicaban nociones de mecánica, balística, topografía e, incluso, música y óptica. Con ayuda de las matemáticas se pretendían explicar, también, los fenómenos de la naturaleza, tal como hacían la magia la astrología, que tanto interesaban en el Renacimiento.          Pero el conjunto de la enseñanza seguía las líneas de la "escolástica" tradicional y Descartes percibió claramente que aquellas enseñanzas eran algo viejo y pasado, que no respondía a los problemas de la época. Por ello, al abandonar La Fleche, quiso olvidar todo lo que había aprendido, con excepción de las matemáticas.

       En adelante, Descartes, se propondrá estudiar en "el gran libro del mundo". Se dedicó a viajar.

 Sus inquietudes se concentraron en la búsqueda de un saber universal.

1.      Sus primeros trabajos se propusieron explicar geométricamente fenómenos físicos como la presión de los líquidos, la caída de los graves y la armonía musical. De este modo, fue poniendo las bases de una concepción mecanicista de la naturaleza, que le llevará a la creación del paradigma mecanicista

2.      También entró por entonces en contacto con los escritos herméticos y cabalístios de los rosacruces alemanes, que presumían de poseer la clave para conseguir un saber universal y dominar todas las ciencias. Esta fue, sin duda, la idea central del famoso sueño del 10 de noviembre de 1919, en el que, como él mismo dice, "descubrió los fundamentos de una ciencia admirable".

3.      Descartes, considerando en las matemáticas sólo las proporciones numéricas, con independencia del objeto de aplicación, creó las coordenadas cartesianas, que unificaban la aritmética, el álgebra y la misma geometría, sentando al mismo tiempo las bases para que surgiera la "geometría analítica".

4.      Estos descubrimientos le llevaron a la idea de la mathesis universalis, una ciencia general que explicara todos los conocimientos según el proceder matemático. Dedicó a elaborar este método Las reglas para la dirección del ingenio (1628), obra que, por las dificultades con que se encontró, dejó inacabada.

 

En 1628 se trasladó a Holanda, donde prosiguió con sus investigaciones de óptica y medicina. Escribió el Tratado del mundo (1633), pero, al conocer la condena de Galileo, decidió no publicarlo. El punto central de esta condena era, precisamente, la afirmación del movimiento de la Tierra, que Descartes consideraba central en su Tratado. En él nos presenta una concepción mecanicista del mundo y del hombre plenamente desarrollada.

En 1637 publicó El discurso del método para dar a conocer sus hallazgos al gran público

En él expone la necesidad de un método que garantice el recto proceder de la razón. Las meditaciones metafísicas, de 1641, ponen las bases metafísicas del método y de la ciencia en el sujeto, y, con ello, establece el fundamento de toda la filosofía moderna. En 1649 aceptó la invitación de la reina Cristina y se trasladó a Suecia. Allí murió meses más tarde, en febrero de 1650, como consecuencia de una pulmonía.

                                                    RACIONALISMO

Descartes es el iniciador del pensamiento racionalista y su obra tiene una repercusión definitiva en la filosofía moderna.

Tras el Renacimiento sucede una etapa de crisis cuya expresión es el barroco, que lleva al siglo VII a enfrentarse a una “Crisis de la Razón”: la revolución científica ha provocado el hundimiento de la imagen aristotélica del mundo y la teología ya no da unidad al conocimiento.

El cartesianismo supone un intento de solución a esta crisis del pensamiento. El racionalismo como corriente filosófica iniciada por Descartes tiene los siguientes rasgos:

-         Confianza plena en la razón humana. La razón es la única para acceder a la Verdad. La razón se opone a los sentidos y su poder está en poder sacar de sí misma las verdades primeras y fundamentales, ideas innatas, a partir de las cuales y por deducción es posible obtener todas las demás.

 

-         Búsqueda de un nuevo método. Se trata de encontrar un método de     descubrimiento, cuyo modelo es el método matemático:  los racionalistas quieren proceder como en las matemáticas de tal manera que el sistema filosófico construido posea la misma evidencia y necesidad  que un sistema matemático.

 

-         La subjetividad  y la realidad. El ser humano es un ser vuelto sobre sí mismo que sólo conoce directamente su propio pensamiento. Las cosas son sólo conocidas en las ideas que se tienen de ellas y no directamente.  La realidad ha de ser deducida. El problema del conocimiento se convierte en el problema fundamental de la filosofía moderna.

 

                                              Proyecto filosófico cartesiano

El proyecto cartesiano supone la unificación de todas las ciencias en una sola y ello es posible ya que:

a)      la Sabiduría humana es una y la misma aunque sobre diferentes objetos

b)      existe un método universal y único para todas las ciencias, cuyo modelo es el método metemático, siguiendo a Kepler y Galileo

c)      todas las ciencias forman la “Unidad orgánica de la ciencia”. La filosofía es como un árbol: la raiz es la metafísica, el tronco es la física, y las ramas las constituyen la medicina, la mecánica y la moral.

 

  

 

 

 

 

 

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